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Archive for 9 marzo 2017

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Desde hace dos años sigo con mucho interés la evolución de los coches eléctricos. Me interesan mucho los avances en tecnología, y si es una tecnología de la que va a depender el futuro de nuestro planeta y su sostenibilidad, todavía más. Creo que los coches eléctricos son el único futuro viable del transporte para la Humanidad, y cuanto antes llegue a ser una realidad en el mundo será mejor para todos. Mi entusiasmo no ha parado de crecer estos años al ver los logros de empresas como Tesla y al ver hasta qué punto los coches eléctricos sobrepasan en ventajas a los coches de combustión. Me gustaría dejar aquí un análisis de al menos 24 razones que he encontrado de por qué los coches eléctricos son mucho mejores que los tradicionales de combustión o que cualquier coche con tecnologías híbridas o con cualquier otro tipo de combustible que no sea la electricidad.

1. Menor coste de combustible y con tendencia a bajar. Mayor eficiencia energética.

El coste actual del combustible por kilómetro con un coche eléctrico es como 8 a 10 veces inferior respecto a un coche de gasolina o diésel. Es decir, por cada 100€ gastados en gasolina o diésel, en un coche eléctrico gastas 12 a 10€ para hacer los mismos kilómetros. Esto se debe a la mayor eficiencia de un motor eléctrico frente a uno de combustión y al uso de sistemas de frenada regenerativa, que añaden combustible cuando el vehículo no acelera. Se da la paradoja de que los combustibles fósiles que alimentan los motores de combustión son muchísimas veces más energéticos que la electricidad de los coches eléctricos, pero debido al enorme desperdicio y la ineficiencia de los motores de combustión finalmente su combustible sale mucho más caro. Además, el precio de la electricidad no deja de disminuir a medida que su coste de producción baja gracias a los avances en paneles solares y otras energías renovables. La gasolina o diesel, en cambio, no va a poder disminuir, si es que lo hace, al mismo ritmo.
[Nota: en algunos países como España el precio de la luz está subiendo por un motivo político y de mala regulación en el sector, pero a nivel mundial la electricidad es cada año más barata de producir, y eso se terminará notando antes o después en todos los países del mundo.]

2. Mayores exenciones de impuestos y otros ahorros.

El coche eléctrico tiene muchos incentivos de ahorro. En muchos países está exento de algunos impuestos, como el de matriculación, el de circulación, o el IVA. También puede ser objeto de ayudas de gran cuantía a la compra del vehículo y a la compra e instalación del sistema de carga en el hogar. También puede estar exento del pago del parking público en la calle y de peajes en las autopistas. Muchas empresas permiten a sus trabajadores cargar sus coches eléctricos en los lugares de trabajo de forma gratuita. Algunas empresas como Tesla disponen de zonas de carga, los superchargers, donde se ofrece recarga gratuita a los propietarios de un Tesla, o tarifas a precios aceptables. En muchos centros comerciales, haciendo compras superiores a cierta cantidad se puede cargar el coche eléctrico gratis.

3. Menor contaminación. Nada en el lugar donde se usa, y menos incluso si toda la electricidad proviene de energía no-renovable.

No contamina mientras se usa. La única contaminación posible es la de la generación de la electricidad. La contaminación provocada por el origen de la electricidad depende de si la fuente es renovable o no. En caso de ser renovable tampoco contamina en origen. En el caso de ser una mezcla de energías renovables y combustibles fósiles aun así contamina menos (entre un 90% y un 10%). En España, que se usa actualmente un tercio de la energía en forma de renovables, se contamina un 70% a 80% menos.

4. Mayor reciclaje y vida útil. Las baterias se puede reutilizar y reciclar por completo. Esto implica una vida del vehículo mucho más larga sin más que reponer las baterías cuando se degraden.

La batería primero se reutiliza y luego se recicla, con lo cual tampoco significan una contaminación del medio ambiente. En primer luegar, las baterías que se hayan degradado un poco se reutilizan para producir otras baterías de menor capacidad para otros usos, como baterías para el hogar, por ejemplo. Cuando la degradación es grande entonces sus materiales se reciclan para fabricar nuevas baterías puesto que ninguno de los componentes de la batería se pierde. No tienen residuos. Como la batería es un componente fácilmente intercambiable, esto significa que la vida útil de un coche eléctrico es un mínimo de 3 a 4 veces mayor que la de un coche de combustión, pues al poder reponer la batería cuando se degrada, el vehículo puede seguir operando como si fuera nuevo. En los coches de combustión esto no puede suceder. El motor sufre un desgaste y deterioro que hace que todo el sistema motor se vuelva obsoleto al cabo de unos años, y al no haber forma económica de reponer todo el tren tractor, se hace necesario comprar otro vehículo de combustión completo, en un claro ejemplo de marketing mediante obsolescencia programada.

5. Mayor aceleración.

La aceleración de 0 a 100km/h es mayor y a un precio del vehículo mucho más bajo. El Tesla Model S P100D acelera de 0 a 100 en 2.4seg. Es el coche de fabricación en masa más rápido del planeta. Además, cuesta 134.500$ frente a los precios desorbitados de sus más directos competidores con 2.5seg: 845.000$ del Porsche 918 Spyder, 2.250.000$ del Bugatti Veyron Grand Sport Vitesse, o los 1.420.000$ del Ferrari LaFerrari.

6. Menor coste de mantenimiento.

El mantenimiento del vehículo es menor o casi nulo. Llamando mantenimiento a lo que es el cambio o sustitución de elementos propios del motor y de la transmisión, es decir, excluyendo gastos de sustitución de neumáticos y pastillas de freno, el vehículo eléctrico, al tener muchos menos elementos mecánicos, apenas sufre desgastes y requiere menos revisiones y gastos mucho menores en mantenimiento. En muchos casos, este mantenimiento puede ser nulo, ocasionando cero gastos. En el caso de los frenos, al usarse mucho menos por contar con frenada regenerativa, los coches eléctricos requieren de un cambio de las pastillas cada muchos más kilómetros que un coche de combustión, lo que también supone un ahorro importante.

7. Mayor período de duración de la garantía para partes esenciales como la batería o el motor.

Los años de garantía de la batería y el motor de un coche eléctrico son notablemente superiores a un equivalente de combustión. Suele ser a 8 años y en algunos casos, como es el de Tesla, la garantía es sin límite de kilometraje. Es una consecuencia de lo anterior. Debido al bajo coste de mantenimiento y a las notables mejoras en la duración de las baterías, los fabricantes como Tesla están ofreciendo las garantías más altas que ningún otro fabricante de coches ofrece para ninguna pieza.

8. Permite la carga de combustible mediante remolcado, algo exclusivo de este tipo de vehículos.

El vehículo eléctrico, si se queda sin su combustible, es decir, si se descarga por completo la batería, puede ser recargado mediante el procedimiento de ser remolcado unos kilómetros para que el movimiento motriz recargue parcialmente las baterías. Esto permitiría a un vehículo eléctrico ganar la autonomía necesaria para acudir a la estación de recarga más cercana. El coche de combustión no puede obtener su combustible más que del repostaje. El rodaje no recarga de combustible un coche de combustión.

9. Mucha mayor localización de puntos de abastecimiento de combustible: en el hogar, en carretera, en centros comerciales.

Mucha gente comenta erróneamente que hay menos surtidores de combustible para un coche eléctrico que gasolineras. Lo cierto es que un coche eléctrico puede cargarse en muchos más lugares. Allí donde haya un enchufe convencional tenemos una gasolinera de un coche eléctrico. Podemos cargarlo en casa, en un centro comercial mientras hacemos las compras, en la calle, en puntos de recarga rápida que ya empiezan a proliferar en las carreteras llamados superchargers, donde cargamos en menos de una hora… La cantidad de lugares donde poder cargar un coche eléctrico multiplica por 100 las gasolineras a las que están atados los conductores de coches de combustión. En un futuro no será extraño ver cosas como aparcamientos donde cada plaza es un punto de carga, o calles y tramos de carretera que sólo con pasar por encima carguen algo los coches de forma inalámbrica. Incluso no sería raro ver baterías portátiles para coches con las que cargarlos en caso de emergencia. Las posibilidades para cargar un coche eléctrico son casi tan infinitas como la imaginación.

10. Puede servir como suministrador de energia eléctrica.

El vehículo eléctrico puede servir como sumistrador de electricidad para un hogar, aunque de momento casi ningún fabricante ofrece esta opción. Las baterías de los vehículos eléctricos actuales tienen potencia suficiente de sobra para alimentar todas las necesidades eléctricas de un hogar. Existen sistemas inversores a los que se puede conectar un vehículo eléctrico para que sirva de suministrador de electricidad al hogar en lugar de usar la línea eléctrica convencional.

11. Mayor valor como vehículo de segunda mano.

El vehículo eléctrico, incluida su batería, tiene una mayor durabilidad y se degrada menos que un vehículo de combustión. Eso implica que un vehículo eléctrico pierde menos valor que un equivalente de gasolina o diésel, y puede venderse de segunda mano a un precio mayor, amortizando aún más la inversión en ellos. Se sabe que las baterías se degradan mucho, un 5%, en los primeros 50.000km, pero después, el ritmo de degradación decelera bastante, siendo de un 8% a los 100.000km. A este ritmo se ha simulado por Tesla el uso de una batería durante 500.000 millas (800.000 km) y mantenía todavía un 80% de su capacidad original.

12. Mayor rapidez de fabricación.

Debido a que un coche eléctrico se compone de centenares menos de piezas móviles que un coche de combustión su fabricación es mucho más rápida. El coche eléctrico no tiene motor de arranque, ni batería secundaria, ni motor de explosión, ni correas, distribuidor, caja de cambios, eje de transmisión, depósito de combustible o tubo de escape. Esto hace que el tiempo necesario para fabricar un coche eléctrico sea una fracción del tiempo para fabricar uno de combustión a mismos niveles de automatización de la fábrica.

13. Mayor facilidad para encontrar un espacio que sirva de tienda.

El coche eléctrico puede ser probado en el interior de la fábrica donde se produce y vendido en tiendas genéricas puesto que no contamina y su entrada y salida de cualquier lugar está exenta de humos o emisiones de ningún tipo.

14. Talleres más limpios y en muchas más ubicaciones posibles.

Los talleres de coche eléctricos son espacios mucho más limpios que los equivalentes de combustión pues no existen fluidos a la vista como aceite o combustible, ni tampoco hay contaminación al hacer pruebas de motor, y por tanto pueden situarse anexos a las tiendas o en cualquier lugar. No es necesario que estén en una zona industrial.

15. Mejor reparto del peso y estabilidad.

El mayor peso de un vehículo eléctrico son las baterías, pero éstas, a diferencia de un coche de combustión, se pueden colocar formando módulos lo que permite repartir el peso y situarlo en la parte más baja del vehículo, mejorando el reparto de pesos y la estabilidad del vehículo.

16. Mucho más espacio y habitabilidad interior.

Debido a que el número de componentes mecánicos se reduce notablemente, el espacio interior del habitáculo de un coche eléctrico es mayor que en un vehículo comparable de combustión. Suele ser habitual ver coches eléctricos con dos maleteros, uno detrás y uno en la parte frontal, en el espacio anteriormente ocupado por el motor de combustión.

17. Menor ruido exterior, menos vibraciones interiores y más comfort.

El motor del coche eléctrico es tan silencioso que muchas veces llega a no oírse en absoluto, no distinguiéndose el ruido de parado y de marcha. Es mucho más silencioso que los de combustión. En cuanto a las vibraciones, el menor número de elementos mecánicos y la forma en que funciona el motor eléctrico, sin apenas rozamientos, hace que el motor no transmita vibraciones al habitáculo aumentando el comfort.

18. En algunas ciudades con restricciones a vehículos, los eléctricos están exentos de ellas.

Muchas ciudades, ante el acuciante problema de la contaminación, están limitando la posibilidad de usar coches de combustión en ciertos días del año o en ciertas zonas. Los vehículos eléctricos, al no contaminar en su uso, están exentos de estas prohibiciones.

19. El vehículo eléctrico es el único que permite ser calefactado o climatizado a distancia con seguridad.

Puesto que un coche 100% eléctrico no emite ningún residuo mientras está en funcionamiento, puede ponerse en marcha a distancia sin peligro alguno para realizar tareas remotas como pre-calefactar o pre-climatizar el coche antes de que el conductor lo use, de modo que ya al empezar a usarlo el habitáculo tenga la temperatura adecuada de frío o calor. Esto es imposible de hacer con un coche de combustión, pues el aire acondicionado exige que el motor de combustión esté en marcha e implicaría que saldrían humos durante ese tiempo, algo inaceptable en un garage o lugar cerrado.

20. Menor coste de los vehículos de tracción integral.

Debido a que los motores eléctricos son mucho más reducidos que los de combustión, se puede conseguir que el coche eléctrico tenga tracción integral poniendo 2 ó 4 motores y sin necesidad de complejos sistemas de transmisión. Esto abarata mucho el vehículo de tracción integral frente a un coche de combustión si se compara el coste derivado de la parte de tracción. La tracción integral en un coche eléctrico no sólo mejora la estabilidad y seguridad del coche, sino que también le dota de más eficiencia energética y más autonomía, una paradoja única que sólo se da en los coches eléctricos teniendo en cuenta que hay un incremento de peso.

21. En un futuro próximo, menor coste del coche eléctrico frente al de combustión.

El mayor coste de los coches eléctricos es la batería debido a que es costosa de fabricar y a que la producción mundial de baterías para coches es muy escasa. Pero los analistas ya están indicando que en un futuro muy próximo las baterías, debido a la reducción del coste por economías de escala, llegarán a ser tan baratas que el precio de un coche eléctrico estará muy por debajo del precio actual de un coche de combustión. El coche eléctrico tiene muchas menos partes móviles y es más fácil y rápido de fabricar por lo que en cuanto su componente más costoso se abarate se reducirá el precio por debajo de los coches tradicionales, algo que se estima que ocurrirá en un momento no mucho más allá de 2025 si la tendencia de ventas de coches eléctricos siguen su curva actual.

22. En un futuro próximo, mayor autonomía del coche eléctrico que el coche de combustión.

La autonomía de un vehículo es función de los avances que se produzcan en la eficiencia energética y densidad energética de sus combustibles. En el caso de los coches de combustión la gasolina y el gasóleo están en el límite de lo que científicamente se ha logrado de ellos. Desde hace décadas apenas se ha avanzado en la eficiencia energética en el uso de estos combustibles a un coste del vehículo razonable. La única forma en que los vehículos de combustión han mejorado es añadiendo un motor eléctrico y una batería en lo que se conoce como híbridos e híbridos enchufables. Sin embargo, en el caso de los coches 100% eléctricos, la tecnología de las baterías para vehículos acaba de arrancar y todos los expertos señalan que se van a dar grandes avances en los próximos años en cuanto a autonomía de las baterías, cuando se consigan químicas mejores. Actualmente, el vehículo 100% eléctrico producido en masa con mayor autonomía del mercado es el Tesla Model S 100D, que certifica 540km de autonomía según el ciclo realista de la EPA. Muchos analistas coinciden en señalar que autonomías de 1000km serán factibles en breves años, superando a los vehículos equivalentes de combustión en cuanto a las autonomías que suelen ofrecer.

23. Puede recargarse él solo con seguridad.

La recarga eléctrica wireless o por un sistema automatizado de conexión a corriente son sistemas de carga autónoma que no implican ningún riesgo. Sin embargo, un coche de combustión requiere siempre de la asistencia de un operario humano por el grave riesgo que conlleva la carga de combustible en una gasolinera. Incluso el uso de teléfonos móviles puede ser peligroso en una gasolinera, cosa que no ocurre en un punto de recarga eléctrico.

24. Puede disponer de paneles solares y auto-recargarse.

Otro elemento exclusivo de un coche 100% eléctrico es poder disponer de auto-recarga mediante paneles solares en el techo del vehículo. La cantidad de carga capaz de suministrar un sistema de estos es baja a día de hoy, pero las constantes mejoras en la eficiciencia de los paneles solares augura que en un futuro próximo un vehículo eléctrico podrá recargar una buena parte de su combustible mediante esta forma, sobre todo en zonas de mucha irradiación solar.

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